¿No quieres hacerme daño? Puede que no quieras pero lo estas consiguiendo. Y ¿Qué quieres decir con ese adiós? ¿Es un adiós para siempre, o un simple hasta luego? Que pregunta más tonta. Es un adiós para siempre, un adiós ojala no volvamos a vernos.
Estos pensamientos daban vueltas en mi cabeza, mientras las manecillas daban vueltas en su reloj. La una, las dos, las tres nunca habían sido tan irremediablemente lentas,
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